Ganar Pasando y Aceptando la apuesta – Por Nick Schulman

Se ha dicho muchas veces que la jugada más flaca en el poker es pagar la apuesta – que es mejor subir la apuesta e irse. En mi opinión hay situaciones donde esto no es cierto. Recientemente jugué una mano online en Full Tilt Poker que sirve como ejemplo perfecto de cómo pasando y pagando la apuesta te pueden hacer ganar una mano que hubieras perdido yéndote al mazo (obviamente) o subiendo la apuesta

La clave de esta situación es que reconocí que estaba frente a un oponente agresivo y que yo tenía una mano marginal. Estaba jugando $10/$20 6-max No-Limit Hold ’em, y la acción cayó sobre mí en el button con dos nueves rojos. Estaba con provisto con $2,447 enfrente mío, e hice un aumento a $60. El jugador en la ciega pequeña, quien contaba con $3,356 en su pila, aumento a $210. La ciega grande cayó.

Era un escenario interesante. Obviamente no iba a abandonar en ese momento, pero sentí que un par de nueves es el tipo de mano donde aceptar la apuesta era preferible que aumentarla. Considerar: Si aumento allí y reenvido, realmente ya no me gusta más mi mano. Por lo tanto, preferí aceptar la apuesta.

Vino el flop con 5d-8d-Qh, y aunque no era un flop fantástico, con solo una carta alta para mis nueves, pensé que igualaría ante cualquier apuesta. Había $437 en el bote y mi oponente apostó $280. Me imagine que su rango de manos debería ser bastante flojo. Era tanto un buen jugador como agresivo, y mientras la Reina podría haberlo golpeado, podía fácilmente tener una mano de A-J, J-10 o K-J. En ese contexto, realmente no pienso que puedes perder nueves, pero tampoco recomiendo aumentar con ellos. Entonces pasé, llevando el bote a $997.

La cuarta carta fue Jota de diamante dando me la posibilidad de color de diamante y el instinto de ganar la mano con my par. My oponente paso, y seriamente considere apostarle. Pero luego lo pensé con más cuidado: que mano mejor que la mía podría asustarlo para irse? Si él tenía par de 10 sin el 10 de diamante probablemente se iría. Pero eso sería lo único que podría espantar, ya que si tenía A K, seguramente no se iría. Por lo tanto lo más probable es que me pagara con mejores manos que la mía, y para peor podría revirarme obligándome a irme sin poder ver la quinta carta. Por ello decidí pasar y no apostar.

Mirando para atrás en la jugada, pienso que fue correcto pasar o igualar todo el tiempo. En el pre-flop quien sabe, si hubiese reenvidado, podría haber sucedido cualquier cosa, inclusive él presionando un all in y yo teniendo que retirarme. En el flop, un aumento podría haber funcionado, pero realmente esa era una jugada arriesgada.

Si hubiese apostado en el turn, hubiese sido desastroso. Me tenía cubierto, ya había mostrado ser un jugador agresivo, y tenía la posibilidad de tener el mejor juego de color, además de un presentimiento y dos de las cartas más altas en la mesa. Había una gran posibilidad de que él hubiera pasado y luego apostado all in, lo cual hubiese sido un excelente juego. Yo hubiese tenido que irme con la mejor mano si él hubiese hecho eso.

En este contexto, no quería abrirme como para quedar fuera del juego y todavía tenía mucho valor para enfrentarme con la mano. A veces, contra un jugador agresivo en una situación marginal, es mejor no volver a ser agresivo. La agresividad puede costarte un pote que podría haber sido tuyo si hubieses sido más cauteloso.

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