Poker Para Todos – Un juego de caballeros

Después de pensar bastante sobre el tema, plantearme las diferentes posturas y sobre todo observar infinidad de situaciones conflictivas y repetitivas me gustaría profundizar en esta columna sobre los famosos“códigos” del póker.
Todavía hay que depurar el tema para que usted, querido lector, entienda hacia donde apunto con este planteo, que por ahora va más para el lado del debate y la polémica que para otra dirección. En definitiva no hay una sola línea por tomar en este punto, hay mucho de filosófico y bastante de ética. Hay muchas situaciones que en una mesa de póker generan malas caras, discusiones y resquemores entre conocidos, desconocidos, amigos y hasta familiares.
El planteo de base sería el siguiente, la situación es en mesa viva y vale la aclaración porque en torneo no hay debate, uno se enfrenta al resto de los contrincantes, en una competencia, aunque también se han observado y todavía se ven situaciones donde no hay mande de fichas, ejemplo: viajas con un amigo a jugar las w.s.o.p y tienen la mala fortuna de estar en la misma mesa, tercera mano del main event y quedás mano a mano con tu amigo, te mandas fichas como para echarlo del torneo? Qué te pasa en ese momento por la cabeza? Hay un debate interno dentro tuyo o tenés claro el pensamiento?
Fíjense que intenté separar torneo de mesa viva y sin embargo ya encuentro situaciones que lo emparentan.
Cuando jugamos 6 amigos en el living de casa lo único que queremos es eliminar a cada uno, digo más, eliminarlo, cargarlo, humillarlo y mandarlo a limpiar los vasos para seguir disfrutando, pero uno sabe que si va con ese mismo amigo a otro lugar donde no conocemos a nadie, la situación es diferente, yo no quiero el dinero de mi amigo, sino de la gente que desconozco. Y para agregar al debate, cuando te hacés regular de algún sitio y jugás seguido con la misma gente, se van creando vínculos, que si bien no son de amistad, sí pasan por el respeto, el honor, y la sana competencia, a veces.
Particularmente creo que es una cuestión de escuela, si nadie te mostró códigos, si no los aprendiste de chico (o cuando arrancaste a jugar) tal vez ni entiendas de que estamos hablando, a mi me enseñaron en el querido club que tener códigos de caballero es importante, no porque me lo hayan expresado en palabras, se va descubriendo a medida que uno va ganando experiencia, y si bien hay veces en las cuales me arrepiento porque se está jugando por dinero y uno hasta pasa por ingenuo, cuando lo veo en el largo plazo, prefiero seguir teniendo esos valores caballerescos a ser mal mirado o ser deshonesto con el resto y conmigo mismo.

Para evitar esas incómodas situaciones lo mejor es aclararlas previamente, porque lo difuso, lo intermedio, lo poco claro, es lo que a la larga genera los inconvenientes.
Estas frases generan incomodidad: “…si tenés que mandar, mandá tranquilo…”; “…vamos hasta el fondo?…”
Cuando la cosa no está clara lo mejor es que la defina el azar, porque después del flop se puede poner peor si quedaron mano a mano, uno tiene par doble y el otro proyecto, ahí llegan estas frases de rutina: “…te tengo que mandar amigo…” o el clásico “…tengo una bomba, fijate…”Ahí el dilema que se le plantea al otro…… y???? Qué es una bomba para vos? , Lo mismo que para mí? Querés echarme dignamente haciéndote el bueno y generoso? Creo que lo salomónico en estos casos es que cuando suceden este tipo de situaciones den vueltas las cartas y no se apuesten más.
Las medias tintas son las que generan los problemas, o se apuestan siempre, hasta el final, o directamente no se apuestan si quedaron mano a mano. Muchos creen que para el resto de la mesa es una falta de respeto, yo no lo creo así, siempre y cuando esté blanqueado y hayan quedado solos en la parada.

La otra parte de los códigos en las mesas tiene que ver con lo que llamamos habitualmente “lloradas”, frases como “…uhh ya ganaste…” o “…buena mano…”cuando todavía no se tiraron las 5 cartas, utilizadas como último recurso y en forma de cábala, lo cual genera en el que va ganando la mano, o por lo menos en mí las pocas veces que voy arriba , un odio incontenible hacia el “llorón” de turno, por lo que propongo que cuando el dealer escuche esas frases le dé directamente el pozo a quien va ganando hasta ese momento.
También figuran en la lista de poco código, hacer slowroll (o para los que no nos gustan las palabras en inglés ser el último en mostrar sus cartas cuando uno sabe que ganó) o quedar mano a mano, los dos jugados y que no quieran mostrar sus cartas hasta que las muestre el adversario.
Hay un reglamento y hay un espíritu para dicho reglamento, cuál es tu espíritu cuando te sentás a jugar ???
Sos de los que están viendo la oportunidad para pasarte a la mesa de al lado cuando ya ganaste en la tuya? O sos el que se guarda fichas de su ganancia por temor a perderlas? (conocido en la jerga como guillarse)
Sos reglamentarista siempre cual Castrilli, sin importar las circunstancias? O del estilo Baldassi (gran jugador de póker en tierras cordobesas, por cierto) que tratás de interpretar de la mejor forma el reglamento???
Entre todos, tratemos de mejorar en estos aspectos, hay gente que no sabe de estos códigos, enseñémosles, y a los que tienen esas malas costumbres, ignorémoslos, el tiempo los pondrá en su lugar.

Rodrigo G Lusardi

 

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