Regresando de las Vegas: Crónica del Profe Litvak

Calor sofocante, un horizonte de montañas áridas como límite visual y, de pronto, luces que encandilan, movimiento vertiginoso, diversión, lujuria, locura y frío de aire acondicionado.
Esto es Las Vegas, Nevada. La ciudad del lujo y de la magnificencia.
Y una curiosidad, entre tantas otras: desde 1940, entre junio y julio, la “ciudad del pecado” se convierte, también, en la “ciudad de los pescados”. La invaden los sharks y los fishes, términos que, en la jerga de poker, distinguen a los buenos y a los malos jugadores que integran la inmensa fauna que lo practica.
Entre junio y julio, Las Vegas es invadida y dominada por el poker. Allí, cada año, se desarrolla la World Series of Poker o WSOP: el campeonato mundial. El poker se ha difundido mundialmente de manera casi explosiva y las WSOP constituyen la cita obligada de quienes quieren participar de la elite y con la elite. Anualmente se congregan infinidad de jugadores en tres salones inmensos ubicados en el Hotel Río de Las Vegas que, en su conjunto, ocupan casi 40000 metros cuadrados y que albergan aproximadamente 400 mesas dispuestas ordenadamente y en las que cientos y cientos de croupiers, supervisores y organizadores llevan a cabo una tarea de relojería.
Quienes no han participado difícilmente imaginen qué es y cómo se desarrolla la competencia. Empecemos por una particularidad única: cualquiera que pague la entrada participa y tiene la posibilidad de enfrentarse de igual a igual con los más grandes jugadores profesionales, algo inaudito en cualquier otro deporte. En un torneo de poker, los asistentes abonan una entrada de valor estipulado (buy in) y todos comienzan a jugar con la misma cantidad de fichas de valor virtual. A medida que uno las pierde se retira y, finalmente, gana quien se queda con las de todos los competidores.
Un conjunto heterogéneo de jugadores, algunos de apariencia normal y otros francamente excéntricos, compiten por el título y por el premio en dinero, por primera vez: U$S 10.000.000 para el ganador. El Poker no pide normas rigurosas de etiqueta y tiene su propia moda y folklore, distintivo y pintoresco. A quien no haya tenido mucho contacto con el juego, le llamará la atención los anteojos oscuros, gorras y  otras artimañas para cubrirse la cara, y así dificultar a los rivales la lectura de sus emociones. Es que una de las principales tácticas para ganar al poker es el engaño. 
   José Litvak
Sobre el Nuevo Libro de Pensar Poker
El Profe Litvak es una de las eminencias del poker en la Argentina. Ya esta en librerías un nuevo título de la Colección Avanzados: Cómo ganar al poker, conociendo la influencia que tienen la Mente, la Psicología y el Cuerpo en los deportes mentales, de los autores, José Litvak, la Licenciada en Psicología Melissa Mazza, el Dr. Miguel Pagano, neurocirujano, y el Licenciado en Educación Física con Orientación en Salud y Entrenamiento Deportivo Eduardo Chamia; con prólogo de José Ignacio “Nacho” Barbero, Team Pro de Poker Stars.

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