Sudamericano sub 20: Mendoza, tierra del sol y los grandes viñedos

Por Rodrigo Lussardi – Verano 2013, especial para Pokerlogia.com

La expectativa generada por el seleccionado juvenil argentino conducido por Marcelo Trobbiani, de Iturbe, Vietto, Centurión y compañía, me llevó este Enero a vivir unas vacaciones diferentes, es decir unas no-vacaciones, en la hermosa ciudad de Mendoza se jugó la mayoría del torneo y hacia allí fui en representación del Futbol para Todos junto a un enorme grupo de periodistas, productores y directores, dispuestos a acompañar al equipo hasta la final, aunque se quedó, decepcionando a todo el mundillo futbolístico, en la primera ronda.

Caminando sin rumbo, mareado por el bochorno de la eliminación, aparecí casi sin darme cuenta y sin planificarlo en uno de los 5 casinos que tiene la ciudad, el Winland, perteneciente al Hotel Intercontinental. en el único que se juega Holdem, el verdadero, ya que tanto en ese como en el resto hay una modalidad bastante ridícula y casi sin ninguna explicación que es un intento de Holdem contra la banca, juego que después de practicarlo durante 3 manos me llenó de indignación y abandoné por completo, incluso haciendo comentarios a la gente que estaba alrededor, para alertarlos sobre una nueva modalidad de robo a mano armada.

El Winland ya lo había visitado previamente en un par de ocasiones, pero en este caso, sabiendo que tendría una estadía más larga de lo habitual, fui conociendo a los distintos gerentes que me dieron la bienvenida con gran calidez, en especial Matías Angelico. La realidad es que en especial el Winland se caracteriza por la excelente atención a sus clientes, un trato exageradamente amable, que se traduce en cenas para algunos clientes, shows, promociones e invitaciones para cada jugador de póker en cada sesión que dura hora y media más la vuelta.

Llegué un día martes, día de torneo, $400 de buy in, con una recompra de $300 y un ad don de $300, ciegas cada 20 minutos,10.000 puntos de arranque, que llega a juntar 80 personas, hay otros los días Domingo de $1000 freezout, que junta un promedio de 30 jugadores , con la misma estructura.

Ese primer torneo fue el que mejor jugué, aunque la suerte no me acompañó (ah, no existe la suerte en el póker??  ) cuando mis KK chocaron a falta de algunos puestos para cobrar, contra el par de 10 del villano que formó una excelente escalera en el river, luego de haber aceptado gustoso mi invite preflop de jugar por todas las fichas.

El fuerte mío fue el cash, todos los días las mesas arrancan alrededor de las 14 Hrs con ciegas $5-$10 y desde las 18 Hrs pasan a ser ciegas $10-20, la comisión de la casa es de $20 en todos los pozos mayores a $60 y el buy in mínimo para subir a la mesa es de $400, aunque la mayoría de los jugadores creen que es el máximo, porque casi todos arrancan con ese stack¡¿¿??!!

Estar tanto tiempo en Mendoza hizo que descubra como es el mendocino, así  como la generalidad del porteño es ser un tanto arrogante y prepotente, el mendocino es básicamente amable, amabilidad que se puede dividir en 3, el amable genuino, el amable falso, y el amable-no amable. Y en el paño inevitablemente la personalidad queda demostrada. El promedio  de edad de los jugadores era de unos 55 años y el nivel medio bajo.

Ya contamos que la sesión dura una hora y media más la vuelta, y se juega un promedio de 20 manos por hora, hay algunas circunstancias bastante particulares que hace que el juego por momentos se haga extremadamente lento, en la mesa sobran las risas y la palabra “socio” y “hermano” son las más utilizadas. El tema es que cada fold de un jugador, en cada mano de cada vuelta, requiere que el mismo le muestre las cartas al jugador de la derecha que ya foldeó y le explique por qué las tira o porque le gustaría pagar y no lo hace, o por que paga, y hasta los croupier opinan luego de pispearlas si estuvo bien o mal. Los dealers tienen el mismo porcentaje de eficiencia que en la mayoría de los sitios en el resto del país, un 20% son buenos, un 30% regulares y un 50% malos.

Y lo que más me gusta es prestar atención a los términos locales que se utiliza en cada rincón donde este apasionante entretenimiento se hace presente. Aquí pagar por una escalera interna es “buscar la panza”, conectar el par es “pinchar” y cuando uno va dominando la mano, por ej. AK vs A3, se escucha,”…no sea huevon, mi hermano, si lo voy pisando…”

La características de los jugadores  es similar a la de otros sitios, el equipo de los sueltos, encabezado por el Tramontina, Eduardo, su hermano, el Bebe y compañía, contra el equipo de las rocas, a quienes no nombraré por ser la mayoría gruñones y malhumorados. En el medio algunos buenos jugadores (los menos) como Alejandro y Daniel pichichu. Y un cuarto sub grupo compuesto por jugadores de una sola carta, ya que todavía no comprendieron que en el póker el kicker en la gran mayoría de las manos también define pozos.

Para recordar manos soy peor que Dory, la pececita de Nemo que tenía pérdida de memoria casi instantánea, pero 2 recuerdo fielmente, una protagonizada por mí que tengo par de 9 y tras una subida en el botón del Tramontina, pago y al flop vuela Q99, póker flopeado!!! Facturándola en quinta, luego de Turn A, river J para  que el rival forme su escalera.

La segunda mano fue en mi última sesión y participaban 3 jugadores uno con JJ jugado preflop y los otros 2 se divirtieron con un flop 10-7-10 se midieron, turn 7 se tiraron fuerte, la quinta un 10 y se pelaron, los dos bajaron póker!!! uno lo tenía en cuarta con su par de 7 en mano, el rival lo concretó en quinta mostrando K 10.

La estadía fue muy exitosa, no todo es la plata, conocí buena gente y me hicieron ganar, digo, pasar, una gran estadía a pesar de Trobbiani, la tristeza argentino brasileña por el no mundial, y los pocos sitios que fui a visitar en este Enero lleno de fútbol y Póker.


Comments Closed