Revista N°4 – Jugando Cash en Mar del Plata

Sección: Experiencias

Titulo: Jugando Cash en Mar del Plata

Por: Santiago Garcia Mansilla

Cuando llegamos a Mar del Plata, las nubes negras anticipaban que el clima no iba a ser bueno ese fin de semana. Igualmente fuimos a la playa y nos quedamos tomando mate hasta que el viento nos echó del balneario. El departamento quedaba a sólo cinco cuadras del Casino Provincial. Desde el balcón se podía apreciar la fachada imponente del Casino más representativo del país. La noche del sábado, la movida nocturna de la calle Alem fue más fuerte que una vista al Casino, pero el domingo me despertó el sonido de la lluvia pegando sobre la ventana. Con esa lluvia no había mucho para hacer, así que me fui a jugar a las mesas de Cash.

Cambié $200 en fichas y me senté en la mesa: las luces eran $5/$10. La primera media hora me dediqué a analizar a los jugadores presentes y sus estilos de juego en general. Todos tenían stacks medianos salvo dos jugadores: una señora mayor y un norteamericano. Ambos tenían un juego muy sólido y stacks grandes.

Mi estrategia era jugar solo buenas manos iniciales, hacer limp con cualquier par, defender mis ciegas salvo que hicieran un raise importante y evitar ver flops con manos marginales fácilmente dominadas. Esta estrategia, conservadora, me hizo foldear casi todas mis manos en la primera hora. La croupier no me dio ni una mano jugable y cuando me tocó estar en las ciegas mi mano nunca mejoró.

Cuando se cumplió la hora de juego hubo reemplazo de croupier y mi suerte cambió. Con un 10-9 suite en la ciega grande formé una escalera en el turn y gané mi primera mano. Unas manos después volví a ganar con A-Q. Luego, con A-5 suite metí una pierna de cincos en el flop. Un par de manos después, mi stack había crecido a $1.200 en fichas. La estrategia estaba funcionando y al tener un stack más grande que el promedio de la mesa me permitía salirme del libreto de vez en cuando e intentar un par de bluffs  frente a jugadores con pocas fichas.

Cuando estaba pensando qué hacer esa noche con las ganancias, miré mis cartas y vi A♠ – J♠. Subí pre-flop a $ 60 y cuatro jugadores igualaron mi apuesta. No me gustó que tantos hayan entrado en el pase, ya que mi mano podía estar dominada.

Pozo: $ 260              Flop: A♦ – 10♠ – 6♠

El flop me favoreció bastante: par más alto con un kicker decente y un proyecto de color al As. Mi miedo mayor era que alguien tenga A-10 en sus manos. Para sacarme esa duda decidí hacer una “apuesta de valor” de $ 150 para hacer valer mis cartas: un jugador se retiró y otros dos aceptaron, entre ellos la señora mayor con un stack parecido al mío.
Pozo: $ 560         Turn: 10♥

Esa carta fue desastrosa para mi mano. Ninguno de los otros dos jugadores restantes había subido mi apuesta anterior, por lo que era probable que alguno de ellos tuviera un 10 en su mano. Teniendo eso en mente hice una “apuesta de investigación” de $ 100 para ver dónde estaba parado y tratar de adquirir alguna información de mis rivales. La señora mayor subió a $300 y el otro jugador se retiró de la mano. Era una jugadora sólida y mi lectura fue que tenía un 10, seguramente. Con ambas apuestas me costaba $200 ver la última carta en un pozo de $ 1.160, por lo que los Pot Odds eran de 5-1. Si mi lectura era correcta tenía 11 outs que me daban la mano ganadora. Eso me daba unas Odds de 4-1 (46 cartas restantes / 11 outs). Como las Pot Odds eran mayores era correcto pagar. Además si metía el color o el full la señora seguramente iba a apostar todas sus fichas.

Pozo: $ 1.160        River: 5 ♠

¡¡¡Metí el Color!!! Si había leído bien la mano, tenía la ganadora salvo que la señora tenga A-10, pero no había actuado como si tuviera eso. Por eso decidí pasar simulando que mi mano no mejoró para tenderle una trampa con un check & raise. Pasé y la señora apostó $ 600. Hice que pensaba unos segundos y fui All-In subiendo $600 más su apuesta. La señora dijo: “Tengo que pagarte”. Pagó y mostró K-10. Mi lectura fue correcta y mi stack se fue a $2.500. El error de la señora fue no haber apostado más fuerte en el turn para que no tenga las Odds correctas para pagar. 10 minutos después se cumplió el turno de las 2 horas y me retiré del Casino muy contento.

Conclusión: en mesas Cash te aconsejo usar un estilo Tight-Aggressive (conservador-agresivo), jugando pocas manos pero jugándolas de forma agresiva. No veas flops con cartas marginales o fácilmente dominadas que pueden costarte todo tu stack. Hay que tener paciencia y esperar buenas cartas para involucrarte en una mano. En posición temprana aconsejo sólo entrar al pozo subiendo la apuesta con A-A, K-K, Q-Q, J-J, A-K, A-Qs, A-Js y A-10s. En posiciones medianas y últimas se puede agregar cualquier par y K-Js y K-10s. Es aconsejable hacer valer tus buenas manos si mejoran en el flop. De esa manera, si no sufren bad beats seguramente les vaya muy bien, ya que las ciegas no suben y no te obligan a bajar tus requerimientos de manos iniciales.

Casino_de_Mar_del_Plata

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