La partida casera de póker en los medios culturales norteamericanos
Son conocidos como "Home Games" y estan arraigados a la vida social estadounidense

Encontrar referencias al póker en la industria cinematográfica mundial (especialmente, en la americana) no sorprende, a estas alturas, a nadie. Las timbas en las producciones sobre el lejano Oeste son un auténtico clásico. También los campeonatos de este juego de mesa. O las escenas que concentran el clímax de la trama, como en Casino Royale.
Pero también hay otra faceta de este entretenimiento que, con el tiempo, se ha popularizado enormemente en el séptimo arte, las series, literatura o, incluso, en los cómics. Nos referimos a las partidas entre amigos, como cita inexcusable un día a la semana. Este evento “casero” ha dado lugar a muchas referencias que han pasado a generar todo tipo de situaciones, imprescindibles para el argumento.
El contexto
Aunque el póker online ha ido ganado protagonismo en los últimos años, por su accesibilidad y privacidad, las partidas de cartas con un grupo de amigos (o, en ocasiones, amigos de los amigos) parecen aguantar bien el paso del tiempo. Se trata de un compromiso entre allegados, que suelen citarse una vez a la semana, para pasar el rato juntos, hacer unas partidas y comentar sus vidas.
La casa de uno de ellos (la mayoría de veces, un sótano), una mesa, una baraja y bebida y comida para todos; éste es el caso más habitual. Otras veces, un despacho, donde se reúnen tras una jornada de trabajo y alargan la compañía hasta la noche. La situación varía, pero el espíritu es el mismo. Y lo hemos visto en la televisión o el cine, lo hemos escuchado en canciones o lo hemos leído en libros, hasta convertirse en un clásico americano.
La reunión de amigos en la gran pantalla
En la premiada Training Day (2001), Ethan Hawke se inmiscuye en una partida de póker en una casa a la que le ha llevado Denzel Washington. El asunto no acaba nada bien para el joven Jake. No es el mejor ejemplo para glosar el espíritu de estas reuniones “amigables”; pero sirve a la perfección para entender cómo el evento en cuestión resulta vital para el desarrollo de la trama.
Mucho más habitual es encentrar otro tipo de escenas, enmarcadas en una cita semanal y donde fluye la conversación, las bromas y la ironía. The Odd Couple (1968), con un brillante Walter Matthau, es toda una referencia al respecto. También About Last Night (1986), con James Belushi.
Más curiosa es la situación que se vive en Rounders (1998), donde Matt Damon (un gran especialista) les da consejos a sus propios profesores para jugar. Y, en el caso de Poker Face (2022), la partida entre colegas organizada por Rusell Crowe pasa a ser el centro de la trama argumental; algo similar a lo que ocurre con Regalo di Natale (1986).
También, en la pequeña pantalla
El enorme dominio de las cartas de Patrick Jane en The Mentalist es de sobras conocido por los aficionados a este show. Pero, tal vez no todos recuerdan que su compañera Teresa Lisbon aprovechó, en algún capítulo, su partida semanal con otros trabajadores de la justicia para conseguir una orden de un juez.
Un capítulo entero dedicó la serie How I Met Your Mother a la reunión frente a la mesa y los naipes en el capítulo “The Poker Game”, con infinidad de situaciones cómicas. No podía ser menos el show Friends, que también destinó una entrega al famoso juego y donde participó todo el elenco. En el caso de Breaking Bad, la partida era de carácter familiar y se produjo en la primera temporada.
De la música a los cómics
La cultura estadounidense ha hecho referencias a la tradicional cita periódica para jugar a este entretenimiento más allá de estos medios. En el campo musical, no faltan menciones. Friday Night Poker Game, de David Cline, deja claras las intenciones tan sólo con su título. Poker Face, de Goshtface Killah (no confundir con éxito de Lady Gaga), hace referencia expresa a una reunión para disfrutar un rato de las cartas con amigos.
También encontramos novelas gráficas que se centran en este juego, como el caso de Final Nine. Pero, si buscamos un poco más, podemos hallar alguna muestra de partida de colegas. The Thing, uno de los miembros de Fantastic Four, tiene como costumbre organizar una timba con otros superhéroes. La sorpresa vino cuando Kinping, enemigo acérrimo de Spider-Man, se presentó para jugar, compartiendo mesa con los 4F, el héroe arácnido y otros “defensores del bien”.
Un ritual muy popular
Han sido sólo algunos ejemplos. Encontraremos muchos más en todo tipo de ámbitos; aunque las partidas entre compañeros policías son todo un clásico, como también los amigos de la universidad que aprovechan esta ocasión para reunirse cada determinado tiempo. Tantas citas y escenas como situaciones divertidas, rivalidades ocultas, viejas cuentas pendientes… Y mucho póker. Todo un clásico en la cultura popular norteamericana.




